Por Giannina Rocha

Jorge y Katherine renunciaron a sus trabajos para recorrer el mundo sin un plan marcado. Llegaron desde su natal Colombia hasta Dubai a bordo de Saphira, su motocicleta. Sí, la tuvieron que subir a aviones y barcos, así de fieles son a ella. Conoce más de su historia en esta entrevista.


¿Qué los llevó a cambiar de ruta y comenzar este viaje?

Desde que tengo memoria me han gustado las motos y los viajes. Poco a poco me iba dando cuenta de que no quería para mi vida seguir la corriente del sistema en el que crecemos, así que un día decidí venderlo todo y salir a viajar por el mundo. Se lo propuse a mi novia Katherine, pero al principio le pareció una locura. Me tomó dos años convencerla ahí sí empezamos el viaje.

¿Cómo decidieron los destinos?

No decidimos los destinos, vamos sin plan, vamos un paso a la vez. Solo tenemos ideas ya que al viajar sin dinero no se pueden tener planes.

¿Sintieron apoyo por parte de su entorno?  

En lo emocional siempre todos nos apoyan. Al principio la familia de Katherine se sintió abrumada, pero luego ya nos apoyaban.

¿Qué cambios sintieron antes del viaje?

Nosotros vendimos todo lo que teníamos y renunciamos a nuestros trabajos, ahora solo tenemos la moto y lo que tenemos en ella. Nada más. Al salir tras una aventura como esta, que requería sacrificar todo un estilo de vida, el cambio sentimental más notorio fue la sensación de volver a nacer ya que empezamos una nueva vida con muy pocas cosas.

¿Trabajaron durante el viaje? ¿Por necesidad o por gusto?

Por ahí dicen que viajar es gratis, que uno paga por los lujos. Para los lujos mínimos que son comer, gasolina y burocracia, se requiere dinero, así que trabajamos por necesidad. También hicimos trabajo de voluntariado, lo hacemos porque nos nace y nos encanta poder ayudar, ya que no tenemos dinero para ayudar a la gente que lo necesita, le damos de nuestro tiempo con trabajo, mucho amor y pasión.


¿Alguna anécdota que les haya hecho reflexionar sobre la manera de vivir durante el viaje?

Cuando llegamos a Dubái nos quedamos sin nada de dinero, solo 2 dólares. Acampamos 12 días en una playa. Fueron días duros, pero allí confirmé que amo lo que hago, lo amo y no lo cambio por nada del mundo.

¿Qué cambios sintieron durante el viaje?

Katherine es muy metódica y racional, ha aprendido a arriesgar más. Yo he aprendido que la humanidad en general es hermosa y mi pensamiento hacia el mundo ha cambiado.

¿Cómo se trasladaron de un lugar a otro?

Todo el tiempo conduciendo la motocicleta, desde que salimos de la puerta de nuestra casa en Colombia. A los pasos de océanos lo hacemos en avión o en barco (sí, incluyendo la moto).

¿Su plan de ruta fue cambiando durante el camino?

No tenemos plan, ni límite de tiempo, ni ruta.  No hay forma de que cambie algo que no tenemos (risas).

¿Qué herramientas utilizaron durante el viaje?

Usamos una única motocicleta desde que salimos de Colombia, usamos un GPS y mapas para viajar por todos los países. También acampamos mucho.

¿Compartieron el viaje en las redes sociales?

Tenemos Instagram, fanpage, website, canal en youtube, twitter y google+. En todos estos medios compartimos absolutamente todo respecto de nuestro viaje, la idea es ayudar a otros a viajar, ir tras sus sueños y que nuestro proyecto sea una guía y motivación para ellos.