Por Teresa López

El viaje imposible: el turismo y sus imágenes de Marc Augé

El libro está dividido en tres grandes bloques: los reportajes, los clisés y los paseos por la ciudad. A través de distintos lugares, a los que el autor acude con fines de trabajo, muestra cómo considera que ha cambiado la forma de viajar de las personas. A lo largo del libro habla de los viajeros y las razones que los impulsan a realizar el viaje.

En él se muestra, a través de la observación de distintos lugares turísticos y de las personas que allí viajan, cómo la realidad está desapareciendo, puesto que los turistas buscan escenarios ficticios que les hagan trasladarse a etapas de su vida.

Uno de los motivos que el autor se plantea como causa a la hora de realizar un viaje es la memoria histórica. Una de las cosas que más le sorprende cuando llega a uno de sus destinos, Disneyland, es la cantidad de personas que se encuentran allí con cámaras de fotos y de vídeo. Se plantea, mediante la observación a los turistas, que el fotografiar y filmar los lugares a los que se viaja se ha convertido en uno de los principales motivos a la hora de realizar un viaje. Esto ocurre debido a que el turista quiere ser capaz de demostrar que ha estado en lugares “desconocidos”. Sin embargo, estos lugares no son realmente desconocidos porque, aunque no se haya estado allí con anterioridad, los personas ya van con una idea preconcebida de lo que esperan encontrar. Esta idea preconcebida puede venir de conocidos, amigos o familiares que hayan estado con anterioridad en el lugar visitado o debido a la imagen que los folletos publicitarios de las agencias nos crean.

En el libro se habla sobre estos folletos publicitarios. En ellos aparece explicado, de manera detallada, lo que el turista puede encontrar en un determinado destino, así como las cosas necesarias para poder realizar el viaje. Esto se asemeja a los llamados “paquetes turísticos”. Son un tipo de viajes totalmente organizados, desde el hospedaje, sitios donde comer y lugares que se van a visitar durante la estancia. El principal problema de estos viajes son las expectativas que el turista se crea a la hora de visitar un lugar. Muchos de los turistas que visitan un determinado lugar, en alguna ocasión, han estado influenciados por este tipo de turismo, es decir, que están más preocupados por visitar los lugares de los catálogos que por vivir su propia aventura, sin ser conscientes de que muchas veces esta última resulta ser la mejor opción.

Se trata de un tema actual, ya que el turismo de masas está basado en estos folletos. Uno contrata el viaje en una agencia o a través de Internet y ellos te ofrecen las excursiones a realizar y hoteles. Prácticamente no se tiene margen de maniobra para salirse de la ruta previamente diseñada. Estos viajes suelen tener una duración de una o dos semanas, por lo que los lugares y barrios visitados son los más famosos de las ciudades a la que se acude. En muchas ocasiones no se llega a conocer realmente el destino porque no existe una interacción con la gente local ni con sus costumbres.