Por Beatriz Sánchez

Virginia Toledo llegó sola a la India desde Tarifa en búsqueda de ella misma, de encontrar su camino. Tras diez días de desconexión con el mundo, se dio cuenta de que algo había cambiado: era la misma persona, pero tenía claro que, con poco, podía conseguir mucho para los demás, así que dio un paso más y reconvirtió su aventura en un modo de hacer feliz a los que lo necesitan. Conócela a ella y su proyecto Happy Inside en estas líneas

          ¿Habías viajado sola ya antes de ir a La India?

Sí, mi primer viaje sola fue a Copenhague, durante mi último año de periodismo. Siempre viajé sola por Europa. Tenía un novio que vivía en Londres y organizábamos encuentros en los aeropuertos de diferentes ciudades europeas: Ámsterdam, Edimburgo, Barcelona… Aunque me encontraba con él en el destino, estos pequeños viajes a solas entre ciudad y ciudad o aeropuertos y trenes, me ayudaron a romper el miedo a la iniciativa de hacer las maletas y emprender algo en otro lugar, romper esa barrera de coger sola un avión o buscar una parada de tren en una ciudad gigantesca que no conoces en otro idioma. 

        ¿Por qué quisiste viajar sola?

En realidad cuando alguien viaja sola es por tres motivos. El primero puede ser el trabajo. El segundo, que no tengas a nadie que se ajuste al viaje y no quieras dejar de hacer un plan que te apetece  por no ir acompañado. El tercero es porque estás deprimido, agotado o cansado  de cualquier circunstancia en tu vida y necesitas un cambio, coger un avión, aprender algo nuevo… ¡Imagina que se dieran todas estas tres circunstancias juntas! (ríe).    

       ¿Cómo te cambió la vida este viaje a la India? 

Podríamos decir que fue el viaje de mi vida. Me cambió por dentro. Mi vida se centraba en la eterna búsqueda, en la eterna tarea de encontrar algo que no sabía ni qué era, ni dónde estaba, ni si me iba a gustar cuando lo encontrase. Me sentía atrapada en una carrera donde tenía que hacer cosas para que el día de mañana fuera más feliz, tuviera más dinero, fuese más madura, o tuviera más amigos, o… muchas “o”, mucha incertidumbre y preocupación por mi bienestar mientras seguía con un trabajo al que me resignaba. No sabía, bueno mejor dicho, no creía, que los sueños pudieran cumplirse. No creía que habría un camino para poder descansar de todos estos clichés y vivir por fin relajada, satisfecha, plena y conscientemente feliz.

miradahappyinside

 

       ¿Cómo surge la idea de crear Happy Inside? 

Cuando me marché a India sola, entré en un retiro de meditación. Durante diez días estuve desconectada del mundo. No hice nada y lo hice todo. Al salir de allí, mi vida siguió como cada día, pero algo cambió dentro de mí. Empezó algo alineado a mi alrededor y como por arte de magia las cosas comenzaron a suceder….una detrás de otra. Yo sólo llevé dos maletas llenas de lápices viejos a una escuela sin ningún recurso en la India. Cuando abandoné, junto con mi acompañante, a esos 300 niños, sentí algo que antes no había sentido, la felicidad de haber intentado ayudar a esos nenes sin recursos para estudiar y además. Mi acompañante me miraba porque sabía que no podía articular palabra, había estado aguantado la emoción. Él, con la mano en el corazón, me ayudaba a volver a mí, diciéndome orgullosamente: “Happy Inside, Happy Inside..”. Estos niños eran los niños sin recursos del pueblo donde mi acompañante vivía de pequeñito. Eran sus vecinos.

Comprobé entonces que, con lo poco que yo podía hacer, allí en India significaba muchísimo: que un niño pudiera tener el lujo de escribir en un papel, porque tenían ya lápices y papel. Esos niños que parecían no tener nada, a mí me lo dieron todo. Me devolvieron la fe en mí misma, me sentí valiosa para ellos cuando el director me pedía disculpas por la euforia de los niños.

Al año siguiente, utilicé mi firma Made in Tarifa para recolectar material escolar. Clientes, amigos y hasta los colegios de mi zona donaron material. Organizamos con los niños jornadas de geografía, les enseñaba mis fotos en la India con esos críos, les pedía que me escribieran cartas en inglés explicando qué motivos tenían para donar sus lápices y cuadernos del colegio… Con la ayuda de todos las dos maletas de veintitrés kilos de lápices se convirtieron en 400 kilos al año siguiente. Cuando volví a España de nuevo creé la Fundación Made in Tarifa para un año más tarde crear “la escuela Happy Inside”, una escuela para los niños más marginados por el sistema de clases y castas de la India.

Virginia sorpresa         

        ¿Qué dificultades encontraste a la hora de llevar a cabo el proyecto? 

Para esta pregunta necesitaría un libro entero, (ríe). Desde cruzar medio mundo con las dos maletas porque te planten una escala y tengas que recogerlas, hasta pelearme con cinco hombres al mismo tiempo porque quieren más dinero por un trabajo que no está bien hecho. Hay muchas anécdotas y aventuras y cuando eres mujer en un país como India, no te toman muy en serio, tienes que parecer cabreada para que te escuchen. Es muy desgastante tratar de llevar a cabo cualquier gestión por muchos motivos: el idioma, los recursos, las infraestructuras, la impuntualidad, te dicen que no y es un sí, te dicen que sí y resulta que era un no después de tres días…tienes que aprender a improvisar constantemente y no dejarte llevar por el agotamiento mental

       ¿Piensas que el haber hecho este viaje sola ayudó a que pudieras conectar más fácilmente con las personas de la India y las necesidades de estos niños? 

Cuando viajas solo, estás solo. O te relacionas con ellos o estás perdido. No puedes viajar solo y estar mucho tiempo sin reírte con alguien, hablar de algo nuevo o cenar en algún sitio bonito sin que tengas que estar mirando a la pared. No es fácil. Hay muchos momentos de aburrimiento, de soledad, de crispación personal, pero eso siempre cambia si te divierte la incertidumbre, si disfrutas con que alguien un día te vaya a dar la hora y termines en su casa con su madre y sus hermanas bebiendo té y comiendo picante.

Siempre se ha dicho que en la India todo es posible, ¡y es verdad! Pero cuando vas sola es mucho más satisfactorio sentir y observar cuáles son tus verdaderas capacidades para formar parte de su día a día, involucrarte en las comunidades que visitas y participar en ese intercambio tan profundo que se desarrolla cuando te enfrentas de verdad a un día en solitario, sin nadie al que llamar, sin nadie al que acudir para contarte qué te pasó o cómo te sentiste al ver o charlar con alguien. No hay nadie al otro lado, nadie se entera de tu vida, ni de tus necesidades, ni de lo que planeas hacer al día siguiente. Cuando viajas solo la conexión que se produce con cualquier persona parece trazada con bolígrafo, porque cualquier rincón de la India te puede cambiar los planes.

Nene mocosito

          ¿Volviste a La India? ¿Cómo encontraste la escuela al regresar?

Aún no he vuelto después de inaugurar la escuela el pasado 23 de marzo. Pretendo volver en enero con un grupo de personas que estén interesadas en viajar y conocer un poquito la India y su fascinante cultura. Personas que siempre hayan querido viajar de una manera diferente, que vengan a conocer la Escuela Happy Inside y me ayuden a continuar asegurando la educación de los 116 niños que hay escolarizados. Pero sobre todo pretendo extender la sensación de plenitud y felicidad a cuanta más gente mejor, para que descubran qué ocurre dentro de ellos cuando ayudas a que el mundo sea un lugar con más personas felices. Cuantas más personas felices haya en este mundo, menos desgracias tendremos

      ¿Sentiste que realmente habías contribuido con tu labor a llevar una mejora en la vida de estas personas? ¿Cómo te ha influido esto?

Sí, claro… cada vez que me enfadaba con algún obrero pensaba en desistir. Yo jamás puse un enchufe en mi casa, así que imagina programar y liderar una obra de un colegio entero. Pensar en los niños, en todas las personas que habían confiado en mí para que este proyecto saliera adelante y visualizar a los niños limpios, aseados, con muebles, limpios, baños higiénicos en la nueva escuela me producía una enorme fuente de motivación e inspiración a dar lo mejor de mí misma hasta que terminase la obra. Aún sigo trabajando en la edición y montaje de los vídeos de todo lo que allí se pudo vivir durante el proceso de la obra.

             

         Cuéntanos sobre la fundación Made in Tarifa

Cuando creé Made in Tarifa lo hice con la idea de crear un multiespacio dirigido a diseñadores emergentes que buscaban un lugar a la altura de sus creaciones. Como Made in Tarifa era un espacio abierto donde cualquier diseño era bienvenido, siempre surgían nuevas facetas, no se limitaba a una sola línea de trabajo, lo cual hacia el trabajo mucho más divertido y emocionante. Además de las obras de otros artistas, también estaban las mías: algunas fotografías convertidas en imanes, algunos vestidos que compraba en diferentes ciudades de Asia.

Poco a poco, comencé a desarrollar una red de participación solidaria en las escuelas sin recursos de las comunidades hindúes donde buscaba las telas para confeccionar mis vestidos. El intercambio comenzó a ser recíproco, una nueva línea con un claro trasfondo social, encaminada a desarrollar mi objetivo de trabajar en un contexto donde pudiera colaborar a mejorar el mundo en el que vivía y extraer un sentido mucho más profundo de mi trabajo cotidiano. La idea es utilizar mis viajes para conectar esas inquietudes con mi trabajo diario. 

         Hablando de nuevo de viajes, ¿qué significa para ti viajar? 

Aprender a conocerte, descubrir, vivir, aprender a amar el mundo y la vida que juntos creamos en él.

        ¿Consideras que viajar sola, para una mujer, es más complicado que para un hombre?

 En países tercermundistas, sí. Existen ciertas situaciones en las que es más difícil salir airosa si eres mujer. 

       ¿Algún consejo para todas aquellas personas que quisieran viajar solas y por miedo no lo hacen?  

No hay nada más satisfactorio que vencer tus miedos para realizar algo que quieres y por miedo dejas de hacer. Cuando superas esa barrera ocurren cosas en tu vida que superan cualquier expectativa que te hayas podido plantear antes.

      ¿En qué consiste el viaje que comentabas antes que quieres organizar?

Es un viaje donde aquellas personas que siempre hayan querido viajar a la India, pero por pudor no se han atrevido, van a poder hacerlo. Yo estaré con ellos, pero habrá días donde tengan en estar también solos, días libres para descubrir, para perderse o hacer lo que más les interese. Será como hacer un viaje a solas pero con la guía de alguien que lleva años allí. Daremos una vuelta por los lugares más emblemáticos y luego terminaremos en la escuela donde pasaremos una semana con los niños de la misma. Cada voluntario podrá elegir a un alumno y apadrinarlo para poder ayudarle a continuar con su educación secundaria y poder ser en el futuro lo que ellos elijan ser. Es una lucha que debe ser común a la humanidad y para ello necesito ayuda.

Hay que convertir los sueños en ideas, las ideas en proyectos y los proyectos en realidades. La Fundación Made in Tarifa era un sueño y la escuela Happy Inside una utopía que no entraba dentro de mis expectativas, un proyecto en movimiento que da vida y oportunidad, creando futuro fuera de nuestras fronteras y desarrollando fuertes valores personales dentro de ellas.

Virginia brazos