Por Giulia Casagli

Uno de los destinos más turísticos del mundo es Machu Picchu, la antigua y sagrada ciudad del Imperio Inca. Pero, ¿cómo se llega hasta allí?

Hay varios caminos que se pueden escoger para llegar a la meta deseada, todo depende de cuán atrevida sea la persona.

La manera más fácil, pero no la más económica, es con el tren. Desde Cuzco hay que abordar un medio de transporte público que puede ser autobús, minivan o taxi, para llegar al pueblo de Ollantaytambo de donde sale el tren. El billete hay que comprarlo con antelación para poder encontrar un precio más o menos barato y porque es normal que se agoten rápido.

El tren, en poco tiempo, lleva al pueblo de Aguas Calientes donde terminan las vías. Normalmente quien elige esta opción consigue llegar a Machu Picchu y volver a Cuzco durante el mismo día. Otra opción es quedarse a dormir en el pueblo para poder madrugar al día siguiente y alcanzar la meta.

La forma más difícil para llegar a Machu Picchu es el Camino Inca, un antiguo sendero en el corazón de la selva que empieza en Cuzco pasando por lugares sagrados y ciudadelas antiguas hasta llegar al espectacular Imperio Inca, entrando por la Puerta del Sol. El trekking hay que reservarlo con antelación y se puede hacer un camino corto de dos días y una noche o un camino clásico de cuatro días y tres noches.

Cómo última opción, de dificultad intermedia, está la de caminar desde Hidroeléctrica, un lugar en el medio de la nada a donde se llega después de entre cuatro y seis horas de minivan desde Cuzco, pasando por una carretera de tierra muy estrecha, llena de curvas y muy peligrosa.

A través del reportaje fotográfico se pueden observar tramos de este camino.

Desde Hidroeléctrica la gente empieza a caminar siguiendo las vías del tren y se adentra en la naturaleza salvaje y solemne de la selva. Son alrededor de tres o cuatro horas de camino hasta el pueblo de Aguas Calientes, donde hay que pasar la noche.

Al día siguiente hay que levantarse a la madrugada y elegir entre dos opciones: subir la montaña caminando, a través un sendero muy empinado y con escaleras muy altas, por aproximadamente una hora y cuarenta minutos, o agarrar un autobús que sube la misma montaña y llega a la entrada del Machu Picchu después de muchas curvas.

Inútil decir que el camino más emocionante es ascender con las fuerzas de las propias piernas la gran altura de la montaña y llegar con mucha ilusión delante de la ciudad perdida más famosa del mundo: Machu Picchu. La cosa más extraordinaria es que al llegar temprano, casi siempre la ciudad está cubierta de nubes bajas y grises que, despacio, durante la mañana, se van levantando hasta descubrir un impresionante paisaje entre enormes montañas.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.